Reflexión crítica sobre el libro ¡Basta de historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro. Caso Perú.

El creciente y exponencial desarrollo de tecnologías en nuestra era, incide de forma directa en los aspectos más destacados de la sociedad, a saber, la economía, la cultura, el desarrollo social, la política y por supuesto la educación. Los países que están involucrados en el desarrollo de nuevas tecnologías y en la implementación efectiva de estas, muestran un crecimiento en los aspectos antes mencionados que no solo los fortalece sino  que los consolida como países en vías de desarrollo o países desarrollados. Sin embargo, se hace evidente la realidad de que no todas las personas dentro de la sociedad tienen acceso a la tecnología, lo que según algunos autores crea la llamada brecha digital.

Ahora bien,  ¿Qué es la brecha digital? ¿Qué planes se están poniendo en marcha para disminuir esta brecha?

La Organización para la Cooperación y  Desarrollo Económico (OCDE, 2001) define la brecha digital como:

La distancia existente entre individuos, áreas residenciales, áreas de negocios y geográficas en los diferentes niveles socio-económicos en relación a sus oportunidades para acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como al uso de Internet, lo que acaba reflejando diferencias tanto entre países como dentro de los mismos. (p.6)

brecha_digital

Norris (2001), distingue la brecha global referida a la diferencia en el acceso a Internet entre  las  sociedades  industriales  y  las  que  se  encuentran  en  vías  de desarrollo, la brecha que separa aquellos que usan los recursos digitales para participar en la vida pública y los que no y que puede estar dada entre distintas regiones, grupos sociales y entre individuos según la capacidad económica, su sexo, su nivel educativo, su raza o lugar de residencia.

Si observamos el aspecto educativo, desde hace unos años, la implementación de las TIC en la educación ha sido un tema que ha estado en discusión y sobre el cual se han creado diversos programas con la intención de su aplicación en el sistema educativo. En el año 2005 durante el Foro Económico Mundial realizado en Suiza, se dio a conocer el proyecto denominado OLPC, One Laptop per Child, por sus siglas en Inglés, cuya traducción sería Una laptop por niño, cuyo propósito era incorporar a los niños al uso de las tecnologías, considerando como primera opción a la población menos favorecida. Esto captó la atención de varios gobiernos latinoamericanos, quienes se unieron a esta iniciativa, entre los que se encuentran Uruguay, Perú, Venezuela, Nicaragua, Costa Rica, Colombia y Ecuador.

olpc

Con relación a este punto, estudiando el caso de Perú quienes en el 2007, bajo el gobierno de Alan García, dieron inicio al programa Una laptop por niño, se creó “un fondo especial de 6.5 millones de dólares para comprar las primeras 44.000 computadoras escolares en el futuro próximo, además de becas de 150 dólares a los maestros para ayudarlos a comprar sus propios equipos” (Oppenheimer, 2012, p. 167). Esta iniciativa dio inicio en una escuela rural en el pueblo de Arahuay, con 50 niños y 3 docentes. Según Oppenheimer (2012), las primeras impresiones sobre la aplicación del programa fueron positivas, lo que impulsó a Perú a destinar alrededor de 100 millones de dólares en laptops para el 2010.

Sin embargo, el programa no estuvo exento de críticas. Entre estas, la más resaltante apuntaba directamente a los niveles de pobreza de la nación para el momento, que para algunos incidía directamente en la calidad de educación que recibían los niños debido a la falta de las condiciones básicas para que el proceso de aprendizaje se llevara a cabo con efectividad. Por otro lado, muchos docentes presentaron resistencia al cambio y manifestaban que no había un precedente que indicara que el programa funcionara.

En un estudio sobre el impacto de la aplicación del programa “Una laptop por niño” en el Perú realizado por Laura (2015), se describe  que a pesar de lo significativo de las inversiones, las más de novecientas mil computadoras personales que distribuyó el gobierno desde 2007 entre niños de educación básica no han mejorado hasta ahora la calidad de la educación peruana que es el  principal objetivo del programa. Los hallazgos que encontró el autor en su investigación apuntan a la distribución inequitativa de los portátiles, recursos e insumos ajenos al contexto, imposibilidad de agregar recursos TIC, falta de conectividad  a Internet, desconocimiento del mantenimiento, reparación y reposición de los equipos y la falta de capacitación a los docentes que si bien se les enseño a manejar un determinado programa, no se les enseñó a adecuar sus sesión de aprendizaje al contexto tecnológico.

peru-olpc-laptop[1]

Hall y Hord (2001) sostienen que los profesores básicamente tiene que lidiar con dos factores relacionados con la adopción tecnológica: el efecto psicológico de cambio y aprender a usar tecnología con propósitos educativos. Por lo tanto, el poder comprender las creencias del profesor hacia la mudanza de entornos de aprendizaje constituye un rol esencial en la adopción tecnológica exitosa.

Para quien escribe, se hace evidente que aunque las intenciones de innovar en el sistema educativo con el uso de las TIC representaría un avance significativo en los procesos de enseñanza – aprendizaje, si no se toman las medidas previas a la implementación de un programa que contemple estas características, es muy difícil que el resultado obtenido durante la ejecución de las prácticas educativas sea el esperado. Es importante garantizar no solo el equipamiento equitativo de los recursos sino contar con la infraestructura tecnológica que permita el acceso a Internet. Además, la formación al docente debe hacerse al paralelo, enfocándose en enseñarles cómo pueden adecuar su praxis educativa en el aula de clase haciendo uso de las TIC y con estrategias centradas en los alumnos, es decir,  debe haber un cambio en el quehacer pedagógico que desempeñan.

Si comparamos la aplicación del programa “Una laptop por niño” en Perú con el proyecto “Canaima Educativo” implementado por Venezuela en el año 2009, existe una correlación en los resultados obtenidos. Las cifras oficiales según Zambrano (2017),  reflejan que se había distribuido gratuitamente durante 8 años alrededor de 6 millones de computadoras portátiles denominadas “Canaimitas”. Los discursos provenientes del gobierno de Venezuela ensalzan las bondades de este programa y manifiestan de manera constante que representa una mejora significativa en materia educativa. No  obstante, algunos trabajos de investigación sobre el impacto del programa en las escuelas muestran otra realidad.

A este respecto, López y Reyes (2017), realizaron su estudio en una escuela ubicada en el estado Falcón que fue incluida en este proyecto, y dotada con los equipos para los estudiantes. Los hallazgos indican  que  el  Proyecto  Canaima  llegó  a  esta  institución educativa  sin  una  previa  planificación  y preparación  interna, el personal docente y administrativo considera que el software libre es de difícil manejo lo que les limita su uso, no  existe  integración  docente  para  el intercambio de experiencias y estrategias del trabajo realizado con Canaima, el  computador  Canaima  es  poco utilizado  por  los  docentes  en  su  labor  en  los  espacios  de  enseñanza o se  limitan  a  dar  instrucciones  a  los  estudiantes  para  resolver algunas de las actividades seleccionadas donde el estudiante no puede crear, utilizan el computador para escuchar  música,  ver  videos,  chat,  Facebook  o  ubicar  juegos  de  combate, existe una   carencia   de integración del  ente  diseñador  del  Proyecto para  realizar  el  seguimiento  al desarrollo   de   Canaima   en   la   escuela y se hace evidente una clara necesidad de formación permanente  dirigida  a  todos  los  colectivos  escolares,  especialmente  directivo, docentes  y  representantes para el uso eficiente del portátil en el ámbito educativo.

Canaimitas

Por otro lado se puede observar, que los equipos están siendo vendidos por los usuarios finales para obtener un beneficio económico, y son reportados en las instituciones por  los representantes como robados; y en la actualidad, existe una tendencia marcada en el uso de las Canaimitas para la minería de criptomonedas en los hogares.

De todo esto, subyace la necesidad de la aplicación de políticas que enmarquen el uso de estos equipos en espacios exclusivos del ámbito educativo. Para ello se hace imperante la necesidad de una gestión de supervisión en los centros educativos tanto externa como interna. Además, la formación de los docentes es un punto primordial para la ejecución de este programa, por lo que debe dársele especial atención. El uso de tecnologías en educación no es una solución mágica y rápida, mediante la cual se puedan resolver los problemas y desafíos de la educación con la simple adquisición de dispositivos tecnológicos y sistemas informáticos.

Aun así, la aplicación de este programa en Latinoamérica, resulto ser un cambio positivo dentro del sistema educativo, representando una innovación educativa. A pesar de la resistencia al cambio y los problemas de infraestructura tecnológica presentes tanto en Perú como en Venezuela, existen muchas experiencias exitosas del uso de las TIC bajo este programa en el contexto educativo. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer, y desde el punto de vista de quien escribe, después de 10 años el avance en materia tecno educativa ha sido muy lento para contribuir a la disminución de la brecha digital que existe.

Es momento de repensar el hecho educativo, de cambiar paradigmas, de universalizar la educación brindando el  acceso a las TIC a todos por igual. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Siempre habrá poblaciones a las que no se pueda llegar en la totalidad con este programa. Pero lo importante no es cumplir con dotar de equipos a las escuelas y a los alumnos; es lograr que aquellos que son incluidos en el programa, aprovechen al máximo las bondades que permite el uso de las tecnologías cuando son aplicadas en la educación.

Esto implica planes de formación continua a los docentes, integración de las TIC como eje transversal en el currículo escolar, seguimiento constante en el cumplimiento de la praxis educativa mediada por las tecnologías, evaluación y retroalimentación de las experiencias educativas de los docentes haciendo uso de las TIC, participación de las empresas públicas y privadas en la consecución  de objetivos educativos a través de programas que integren a la población estudiantil en la ejecución y desarrollo de nuevas tecnologías (emprendimiento, congresos tecnológicos, pasantías, entre otros).

Sin duda, los educadores juegan un papel fundamental en el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento. Ya basta de seguir repitiendo el mismo modelo que nos han inculcado. Es el momento de innovar, de aprovechar el desarrollo tecnológico que está a nuestro alcance. Si bien es cierto es necesaria la formación en esta materia, no se puede olvidar que un educador es un investigador. Por tanto, la responsabilidad de formación no está sujeta solo al ente que implementa un programa educativo. El docente está en el deber de autoformarse, de documentarse, de experimentar con las TIC, de vencer el miedo al cambio, de generar nuevas formas de aprender y de contribuir a la creación de conocimiento.

Referencias

Hall, G. & Hord, S. (2001). Implementing Change: patters, principles, and patholes. Boston: Allyn & Bacon.

Laura, C. (2015). Maestros y computadoras portátiles en el Perú: ¿por qué no se usan las computadoras portátiles? Apertura, 7(1), 76-93. Recuperado de http://www.udgvirtual.udg.mx/apertura/index.php/apertura/article/view/585/420

López, J. & Reyes, V. (2017). Impacto escolar de la política socioeducativa venezolana. Proyecto Canaima. Caso: Escuela Bolivariana  Dr. Víctor Raúl Soto. Revista Internacional de Investigación y Formación Educativa. . Recuperado de http://www.ensj.edu.mx/wp-content/uploads/2018/01/Impacto-escolar-de-la-pol%C3%ADtica-socioeducativa-venezolana.pdf

Norris, P.  (2001). Digital divide. Civic engagement, information poverty and the Internet worldwide. Cambridge: Cambridge University Press.

Oppenheimer, A. (2012). ¡Basta de historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro. Editorial Debate. México D.F.

Organisation for Economic Cooperation and Development (2001). “Understanding the Digital Divide”, OECD Digital Economy Papers, nº 49. Disponible en: http://www.oecd.org/dataoecd/38/57/1888451.pdf.

Zambrano, V. (2017). 6 millones de Canaimitas. 8 años del proyecto Canaima Educativo beneficiando al pueblo venezolano. Cnti.gob.ve. Retrieved 7 February 2018, from https://www.cnti.gob.ve/noticias/actualidad/cnti/5719-6-millones-de-canaimitas-8-anos-del-proyecto-canaima-educativo-beneficiando-al-pueblo-venezolano.html

 

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Reflexión crítica sobre el libro ¡Basta de historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro. Caso Perú. –
CC by 4.0 –
Leonardo José Julio Wilches

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